¡A la mayoría de nosotras nos encanta tomar el sol! Los rayos solares tienen numerosos beneficios para nuestro organismo, entre ellos destaca el aporte elevado de vitamina D, ideal para la mineralización de los huesos, y la ayuda al fortalecimiento de nuestro sistema inmunológico y al mantenimiento del equilibro del colesterol y del aspecto de nuestra piel.

A pesar de los beneficios mencionados, ya sabes que es necesario tomar el sol de manera responsable, sin excesos y con todas las medidas de protección necesarias, puesto que, los rayos también pueden perjudicar notablemente nuestro bienestar corporal.

Bloqueador solar y protector solar, ¿en qué se diferencian?

Antes de continuar, es necesario que sepas que el bloqueador y el protector solar no son lo mismo. Existe una diferencia principal que hace que sean productos completamente distintos. El protector solar contiene protección química y reduce la cantidad de rayos que penetran en la piel, es decir, absorbe la radiación ultravioleta.

Sin embargo, el bloqueador solar, un producto físico, impide por completo que la radiación alcance tu piel, ya que reflejan completamente los rayos, tanto UVA como UVB.

Ambos productos se aplican en la piel 30 minutos antes de la exposición al sol y debes reaplicarlos si permaneces mucho tiempo dentro del agua. Sin embargo, sus fórmulas mejoradas dan protección al instante (ya sea en forma de crema, aerosol o gel).

En Garnier, contamos con la gama Delial, que dispone de diversos protectores solares infantiles y para adultos que cuidan la piel de la exposición al sol y la protege de los rayos UVA. Con su empleo en verano, ¡notarás una piel radiante, nutrida y protegida!

Tips para tomar el sol de una manera adecuada

Por supuesto, además de contar con una adecuada protección solar, es necesario que tengas en cuenta unas medidas básicas para protegerte del sol lo máximo posible y obtener solo los aspectos positivos que te ofrece esta mágica estrella.

Por ejemplo, evita, en la medida de lo posible, las horas centrales del día, entre las 12 de la mañana y las 4 de la tarde, ya que el sol es cuando más aprieta y puedes correr el riesgo de quemar tu piel.

Las primeras exposiciones al sol deben ser lo más progresivas posible, en tiempos de 10, 15 y 20 minutos, y preferiblemente en movimiento. Ten en cuenta que no es recomendable estar más de media hora al día tomando el sol.

Renueva los protectores solares de manera frecuente, y más aún si sudas en exceso o pasas mucho tiempo en el agua, ya que su efecto disminuye si no vuelves a aplicártelo en tu piel. No olvides dedicar especial atención a las zonas sensibles (rostro, nariz, párpados, labios, escote y pecho).

Además de las cremas protectoras, el uso de accesorios que disminuyen los rayos del sol en tu piel son más que adecuados. Los sombreros, las gorras, las gafas de sol y la ropa finita y adecuada para tu comodidad son elementos indispensables los meses de verano.

Estos son los consejos más generales que existen para tomar el sol de una manera adecuada, no obstante, ¡tú mejor que nadie conoces tu piel y sabes lo que mejor le conviene para su bienestar!

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