Todas envidiamos el cutis terso de las mujeres japonesas, ¿verdad? Parece imposible que, cuando superan los 35 años, sigan teniendo un rostro firme y prácticamente sin ninguna imperfección. Seguramente, te preguntarás cómo es posible conseguir esto. Básicamente, lograr un cutis bello y radiante es cuestión de paciencia, tiempo y dedicación.

No puedes pretender lucir un cutis de infarto si no lo cuidas día a día, otorgándole algunos minutos por la mañana y por la noche. A continuación, te ofrecemos un listado de los errores más comunes que tenemos a la hora de limpiar nuestro rostro. Debemos evitarlos y realizar las rutinas adecuadas para lograr el cuidado facial perfecto. ¡Ahí van!

  1. El primer error más común cuando nos lavamos la cara es hacerlo con cualquier jabón o incluso con el mismo gel que empleamos para el cuerpo. ¡Cuidado! Esto es un error muy usual. ¿Sabías que esto puede dañar la piel? Necesitamos un gel específico para el rostro, ya sea seco, graso, normal o mixto. El Gel Micelar es ideal para esta rutina facial, ya que no daña la piel y desmaquilla, limpia y reconforta incluso las pieles más sensibles.
  2. ¡Stop toallitas desmaquillantes para limpiar el rostro diariamente! Este producto es perfecto para ocasiones puntuales, por ejemplo, cuando sales de fiesta y llegas a casa por la mañana y no te apetece lavarte la cara, siempre viene bien emplear una toallita. Pero, aunque no lo creas, éstas no limpian el rostro en profundidad y no son equiparables a lavarse la cara con un gel adecuado.
  3. Lávate siempre las manos antes de comenzar la limpieza cutánea. Aunque parezca una obviedad, muchas mujeres emplean el jabón facial con las manos sucias. Lo que están haciendo con esto es perjudicar su rostro al extender suciedad involuntariamente. Antes que nada, debes lavarte las manos y después continuar con la rutina de limpieza facial.
  4. No te excedas en la exfoliación. Es recomendable exfoliar el cutis dos o tres veces por semana. Aunque con la exfoliación se eliminen células muertas, se promueva la regeneración celular y se mejore la textura facial, si lo haces muy a menudo puede provocar irritaciones severas en la piel del rostro. Además, las enzimas que se encargan de la exfoliación de la piel no son tan efectivas.
  5. Secarte el rostro bruscamente con la toalla puede irritar la piel. Después de limpiarte el cutis, procura emplear pequeños toquecitos con la toalla. Si lo hacemos rápidamente y haciendo mucha presión, podemos irritar la cara y se puede promover la ruptura de la elasticidad de la piel, así que ¡sé delicada y seca tu piel de forma sensible! ¡Ah! Y asegúrate que esté limpia, de lo contrario, la toalla podrá acumular bacterias y gérmenes que volverán a tu rostro de forma inmediata.

Ya sabes, si quieres evitar errores al limpiar tu rostro, toma nota de todos estos consejos. Si los sigues diariamente, tu cutis lucirá suave, radiante y sin ninguna imperfección notable. ¡Aquí están las soluciones y las razones por las que tu limpieza facial quizá no esté funcionando como debería!

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