¡El frío ha vuelto! y, con él, la lluvia, los tonos ocres en las hojas de los árboles, los planes de interior y, ¡horror!, la caspa. Aunque puede aparecer en el cabello en cualquier época del año, durante el otoño y el invierno, las bajas temperaturas contraen los vasos sanguíneos del cuero cabelludo, lo que provoca que las glándulas sebáceas hidraten menos y, por consiguiente, que la piel de tu cabeza se reseque.

La proliferación de caspa con el frío genera un picor inaguantable en tu cuero cabelludo que, tarde o temprano, terminarás por rascarte. Por tanto, si no le pones remedio, dile adiós a tu pelazo porque no habrá peinado que soporte tus constantes rascaduras y su consiguiente generación de descamación. Pero, tranquila, existe un tratamiento tan eficaz como deleitoso, los champús anticaspa de menta. ¡No podrás resistirte a ellos!

La menta, la planta curativa por excelencia

La caspa simplemente es un conjunto de células muertas de tu piel mezclado con el aceite de los folículos. En la mayoría de los casos, se desprende de forma natural con el lavado y cepillado del cabello. Sin embargo, en ocasiones, la caspa puede permanecer en tu cuero cabelludo hasta dos semanas y en forma de esas odiadas pequeñas escamas, tan incómodas y antiestéticas para ti como para la gente que te rodea.  Además, socialmente, está muy extendida la idea de que caspa y falta de higiene van de la mano, por lo que padecerla es un ¡auténtico engorro!

Afortunadamente para ti y tu melena, los tratamientos contra la caspa ya no resultan agresivos ni dañinos, pero normalmente no tienen un olor muy agradable. Pues bien, ese inconveniente queda subsanado, si optas por los champús anticaspa de menta, ya que esta planta tiene asociados infinidad de beneficios:

  • Es antiséptica y antipruriginosa, es decir, calma erupciones y el acné y, además favorece la cicatrización de las heridas. Por tanto, es perfecta para hacer desaparecer el comezón provocado por tus propias rascaduras.
  • Trata problemas respiratorios gracias al mentol, su componente principal. De esta manera, abre las vías respiratorias y disminuye la congestión. Si tienes caspa, en principio, esta propiedad ni te va ni te viene a nivel, pero, ¿a que suena bien masajear tu cabello mientras te invade la refrescante esencia de la menta? No solo suena, te lo certificamos, ¡es divino!
  • Mitiga el dolor de cabeza y las náuseas. Ya es suficiente tener caspa, como para que internamente también la cabeza te dé problemas. Así que con la menta matas dos pájaros de un tiro.
  • Reduce la ansiedad y el estrés, algo que siempre es bienvenido, debido al constante ajetreo de la vida diaria.
  • Mejora la circulación, por lo que, mientras que te la apliques, favorecerás el crecimiento y fortalecimiento de tu pelo, algo vital para lucir pelazo.

Pasos para acabar con la caspa con la menta

Los productos que actualmente se emplean para invitar amablemente a la caspa a irse de tu cabellera son efectivos en ese campo, pero, ¡alerta!, en ocasiones, fatales para el aspecto y salud de tu cabello. La lista de los horrores es larga y está capitaneada por el encrespamiento o frizz.

Pues bien, ¡notición!, la menta no solo acaba con la caspa de tu melena, sino que gracias a las propiedades citadas en el apartado anterior, combate de forma muy satisfactoria las melenas difíciles de domar. Por tanto, para que tu pelo rezume belleza y salud, ten en cuenta las siguientes recomendaciones durante y después del lavado con los champús anticaspa de menta:

  • Evita el agua caliente. Aunque con el frío, lo que más apetece es una ducha estilo sauna para entrar en calor, si quieres un pelo liso y suave, te aconsejamos abonarte al agua tibia o incluso fría. Te aseguramos que notarás la diferencia, prácticamente desde el primer lavado.
  • Tras aplicar el champú, masajea todo tu cuero cabelludo de forma concéntrica. De esta manera, activarás aún más la circulación y, al mismo tiempo, disfrutarás de una sensación única.
  • A la hora de secar, envuelve tu melena en una toalla y déjala así durante media hora. Transcurrido ese tiempo, si aún percibes humedad, presiona (que no frota) suavemente la toalla sobre el cabello. Si tienes prisa, puedes emplear un secador, pero siempre a intensidad media y, aproximadamente, a 30 cm del pelo.
  • Péinate con cepillos metálicos de púas finas y evita recogidos que tensen tu cabello.
  • No te laves el pelo todo los días, pero sí incrementa, si puedes, la frecuencia durante la semana.

Existe una gama que también te puede interesar para el cuidado de tu cabello, aunque no tenga menta entre sus componentes, tiene otros que le aportan gran hidratación y suavidad, la gama Fructis. Estos productos son ideales para tu melena, ya que le otorgan la fuerza y la nutrición que necesita y, de esta manera, ¡lucirás un pelo sano y bonito!

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