Es muy importante incluir en nuestra rutina la protección solar para los niños pequeños, ya que los adultos disfrutamos mucho del verano, pero sin duda los niños lo hacen mucho más que nosotros. Sólo hay que ver las ansias con las que lo esperan todo el año. Esto se debe a que para ellos significa la mejor época del año, no tienen que madrugar para ir al cole ni estudiar, tan solo tienen que preocuparse de jugar y pasarlo bien.

Pero (siempre hay un pero) los pequeños son también los poseedores de una piel muy sensible y delicada, por lo que los cuidados se tienen que intensificar mucho más para evitar las indeseadas quemaduras solares. En las siguientes líneas te mostramos algunas claves para cuidar la piel de tus hijos este verano.

Crema solar, lo primero que debes llevar en tu maleta de viaje

La crema solar es sin duda el principal elemento que tiene que formar parte del contenido del neceser de viaje. Pero recuerda que tienes que usar un protector solar adecuado, éste tiene que ser de un factor alto, que pueda bloquear eficazmente tanto los rayos UVA como los UVB, y sobre todo tiene que estar indicado para niños.

Los protectores solares se deben aplicar siempre con un mínimo de 20 minutos antes de exponerse al sol, esto se hace para permitir que los ingredientes activos penetren profundamente la piel y puedan ponerse en funcionamiento. Así que antes de salir de casa aplícaselo, porque si esperas hasta llegar a la playa o a la piscina, ten por sentado que no se estará quieto y querrá saltar al agua lo antes posible, algo perfectamente entendible.

Tienes que procurar ponerle crema cada dos horas, pero en el caso de que se bañe, hay que hacerlo con más frecuencia. Los niños no son ni pacientes ni fáciles, por eso te recomendamos usar cremas solares en spray, una fórmula rápida y cómoda de aplicar. Para ello puedes visitar nuestra página web y descubrir la gran variedad de protectores solares Delial, tanto para niños como para mayores.

Con el protector solar no basta para cuidar la piel de tu hijo

La protección solar por sí sola no es suficiente para proteger a tu hijo del sol. Los niños pequeños tienen menor tolerancia y son más vulnerables a los golpes de calor y a la deshidratación. Por eso, es de vital importancia que te asegures que tu pequeño beba mucha agua y pase el mayor tiempo posible a la sombra. Procura llevar contigo una sombrilla resistente para los días de playa, y evita que se exponga al sol entre las 12.00 y las 16.00 horas, periodo durante el cual los rayos solares son más fuertes. Ten también a mano un sombrero, ropa ligera y gafas de sol.

Recuerda que todas estas precauciones se realizan para proteger al niño en el presente y en el futuro, de lo contrario, su piel será más propensa a sufrir cáncer de piel, por eso, es de gran importancia prevenir antes de curar.

La protección solar se debe aplicar durante todo el verano, es decir, no solo cuando se vaya a la playa o a la piscina, ya que el sol al que nos exponemos en la calle es el mismo que al que nos exponemos en la playa.

¡Pon estos consejos en marcha y disfruta de unas vacaciones espléndidas junto a tus pequeños!

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