En muchas ocasiones por falta de tiempo, solemos desatender nuestra piel. Lo último que nos apetece hacer, tras un largo día de trabajo, es pensar en mascarillas, cremas, tónicos… y aplicarlas en nuestro cutis.

Esto es un gran error, ya que, si dejamos de lado los cuidados de nuestra piel, sufriremos las consecuencias y, pasado un tiempo, será demasiado tarde para actuar.

¿Por qué es importante hidratarse la piel?

La piel es el mayor órgano de nuestro cuerpo. Es el que cubre y protege los demás órganos y, por tanto, es que más expuesto está a las agresiones externas. Por no hablar de que es nuestra apariencia y es lo que ven lo demás, por eso, es de vital importancia hidratarla, cuidarla a menudo y ayudarla a enfrentarse a las agresiones exteriores, ya que, de esta forma, se puede evitar la sequedad de la piel, las grietas, la descamación y la tirantez.

Además, factores como los cambios extremos de temperatura, el sol y el aire frío o caliente, hacen que el agua presente en la piel (casi el 20% de la totalidad del agua posee el cuerpo) se evapore más rápido, por lo que, cuando está expuesta a alguno de ellos, lo ideal es aumentar la cantidad de hidratación diaria.

¿Cómo hidratar la piel de la mejor manera?

Una buena forma de hidratar la piel es usar mascarillas, y para ello hay dos opciones: o elaborarlas con ingredientes caseros o comprarlas (la opción ideal para las personas que no tienen tiempo). En Garnier tenemos disponible la gama Rescue Masks, compuesta por cinco mascarillas monodosis dirigidas a un tipo específico de piel. Para aquellas pieles deshidratas, la Rescue Mask Hidratante es la ideal. Gracias a su composición formada por granada y glicerina, es la indicada para saciar la piel deshidratada y aportarle frescura, suavidad y elasticidad.

Además de las mascarillas y los cuidados exteriores, hay que procurar cuidar la piel desde dentro, y no hay mejor manera de hacerlo que favorecer la dieta, ésta debe ser variada y rica en nutrientes necesarios para el bienestar de nuestro organismo. También hay que procurar beber la cantidad de agua necesaria para nuestro cuerpo.  En caso contrario, la piel será más propensa a las arrugas, a las manchas y a la flacidez. Tampoco hay que olvidar usar cremas hidratantes diariamente para mantenerla sana y fresca.

¡Recuerda que el cuidado de la piel y su hidratación es esencial a cualquier edad y en cualquier época del año!

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