Puntos blancos, espinillas, puntos negros, brotes, pústulas… Pueden aparecer diferentes tipos de acné en tu cara, por eso es muy importante saber las diferencias entre ellos. Cada uno de ellos tiene unas características propias y difieren mucho unos y otros. ¿No sabes a qué grupo pertenecen tus granitos? ¡No te preocupes porque hoy lo descubrirás con este artículo!

Acné leve

También llamado acné vulgar. Es el más común de todos y suele aparecer en la adolescencia, aunque también existen personas adultas que padecen este problema en determinadas épocas, ya sea debido al estrés, a una alimentación poco adecuada o por problemas hormonales.

  • Puntos blancos: también llamados “espinillas atrapadas”. Estos aparecen cuando un poro está completamente bloqueado, es decir, cuando está situado dentro del sebo y de las células muertas de la piel. Si tienes este problema, ¡tranquila! porque los puntos blancos tienen un corto periodo de vida.
  • Puntos negros: en este caso, solo se producen cuando un poro está bloqueado parcialmente. Aunque parece que, al ser negro, existe una falta de limpieza, el color negro o se debe a la falta de higiene, sino a que la melanina reacciona al oxígeno oscureciendo esa zona. Si ya has pasado o estás pasando por la pubertad o la adolescencia, eres la candidata ideal para las espinillas y los puntos negros…

Acné moderado o grave

Dentro del acné moderado o grave encontramos los siguientes tipos de acné, con los que hay que tener un poco más de cuidado:

  • Pápulas: son inflamaciones notables, en forma de cono, de color rojo y muy sensibles al tacto. Eso sí, a pesar de su aspecto, no debes estrujar estos granitos porque el problema puede extenderse alrededor de la zona y empeorar tu cutis.
  • Pústulas: también son un tipo de acné moderado o grave. Se pueden identificar porque aparecen como un círculo rojo con un centro blanco o amarillento que indica pus. Tampoco debes intentar eliminarlo con las manos, ya que si lo haces, corres el riesgo de dejar marcas u hoyos en tu piel, además de la posibilidad de infectar la zona. Entonces ya sería un problema más serio y más complicado de solventar.

¡No olvides cuidar tu piel a diario! En todos los casos anteriores, la higiene facial es completamente necesaria. Utilizar una adecuada agua micelar para limpiar todas las impurezas, exfoliar e hidratar es una rutina vital para tratar todo tipo de granitos, sean del tipo que sean. Un producto ideal para realizar una limpieza en profundidad es el Exfocepillo Pure Active, ideal para tratar y desobstruir los granos y los puntos negros. De hecho, el acné más leve, se podrá reducir en gran medida con estos métodos de limpieza facial.

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