Teñirse el pelo de rubio es el deseo de muchísimas personas. Todos los días y en todos los lugares del mundo hay chicas y chicos que cambian look y optan por aclararse el pelo. La cuestión es que al final cuando el color está listo, muchas veces no les convence del todo, ya sea porque no combina con el tono de la tez, porque es demasiado claro,  demasiado oscuro, o simplemente porque no queda bien. En estas situaciones, existen dos opciones: conformarse con el tono o volver a teñirse. Obviamente, la segunda opción es la menos recomendada.

Ante todo, escoge un tono que te haga lucir natural

La cualidades de una melena rubia son muy ricas y variadas, resulta atractiva, rejuvenece, disimula las imperfecciones, etc. ¡Pero ojo! para que esto ocurra, es importante acertar con ese tono capaz de iluminar tu mirada y hacer que tu piel resplandezca.

Hay rubios oscuros, claros, cobrizos, platinos, con matices color miel o caramelo, dorados, brillantes, mates y una infinita y larga lista de variedades imposibles de enumerar. En definitiva, se puede resumir diciendo que hay un color para cada melena.

Por norma general, los profesionales de la estética recomiendan que el tono rubio que se debe escoger tenga como máximo tres tonalidades más o menos claras u oscuras respecto al color natural, de esta manera el cambio no será tan radical.

Otra alternativa para probar los tonos rubios son la mechas, es una forma menos arriesgada que teñir la totalidad de la melena.

Un tono rubio no queda igual a dos mujeres

Hay una verdad universalmente conocida y es que es imposible que un tinte rubio quede igual en dos melenas. Para escoger un rubio, la clave es tener en cuenta el tono de tu piel:

  • Piel bronceada o morena. Si tienes una piel así, los castaños muy claros, o rubios oscuros con reflejos dorados son los más adecuados. Una persona con una tez de este tipo, por ejemplo puede apostar por una base castaña con unas mechas rubio miel. Esta coloración aporta ligereza y movimiento al cabello y logra un aspecto muy natural.

Si el color de tus ojos es azul o verde, lo ideal son las mechas doradas, en caso contrario, es decir, si tienes los ojos oscuros, el rubio oscuro es el más indicado.

  • Piel clara. En el caso de los rostros sonrosados, ¡el rubio ceniza sienta de maravilla! En cambio el cobrizo será menos favorecedor. Para las dueñas de una tez blanca amarillenta, los tonos dorados son los más apropiados y quedan genial.
  • Piel oscura. En este caso, lo recomendable es optar por marrones claros para que combinen bien tanto con el tono de la piel como el del cabello. La mechas son también una opción bastante viable para aportar reflejos y movimiento al cabello.

Lo más probable es que la primera vez que te tiñas de rubio no consigas la tonalidad que pensabas inicialmente, esto se debe principalmente al cabello en sí y a sus características. La forma ideal de hacerlo es ir tiñiéndote de forma gradual para que el cambio no sea muy radical y también para ir viendo cuál es la tonalidad que más te favorece.

Por último, para rematar el cambio de look, no debes olvidarte de las cejas, ¡pero cuidado! éstas no deben aclararse demasiado porque se verían muy artificiales, los profesionales recomiendan aclararse máximo dos tonos para acompañar el rubio o las mechas.

Ahora que ya sabes las claves que debes que tener en cuenta para escoger el rubio perfecto, ¿a qué esperas para ponerte mano a la obra y darle vida a tu melena? Para facilitarte aún más las cosas, te recomendamos la coloracion Nutrisse, entre todos los tonos que hay disponibles, ¡seguro que encuentras aquel que te favorecerá de inmediato!

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