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Las arrugas son una de las cosas que más nos suele preocupar con el paso de los años. ¿Quién no ha soñado con la eterna juventud? Pero la conservación de la piel es una preocupación que ha pasado de generación en generación.

La prevención de arrugas y las líneas de expresión del rostro se ha convertido en una rutina fundamental de nuestro a día a día y nuestro gran aliado es, sin duda, una crema antiarrugas.

¿Cuál es la edad ideal para empezar a usar cremas antiarrugas?

Es conveniente cuidar la piel desde la adolescencia para prevenir los primeros signos de la edad. Pero es a partir de los 30 cuando más conviene usar cremas antiarrugas adaptadas a las necesidades de cada persona y tipo de piel.

Beneficios de una crema antiarrugas de origen natural

Como ya hemos mencionado, conviene usar cremas antiarrugas para hidratar nuestra piel e incrementar su firmeza, es conveniente también saber qué tipo de crema usamos o qué beneficios nos puede aportar.

En nuestra piel se producen sustancias que poseen la capacidad de retener el agua en un alto porcentaje y es gracias a ello que conseguimos mantener la hidratación. Pero con el paso de los años, esta capacidad disminuye en nuestro cuerpo y con ello notamos una falta de hidratación.

Es aquí cuando la crema antiarrugas entra en acción para ayudarnos a recuperar la hidratación perdida. Hay cremas que contienen ingredientes de origen natural que aportarán un extra de propiedades a nuestra piel y nos ayudarán a reactivar la hidratación y a combatir las arrugas.

La crema anti-edad de Garnier BIO con aceite esencial de lavanda, su fórmula está certificada ecológica, y reúne las propiedades regeneradoras del aceite esencial de lavanda ecológico, el aceite de argán ecológico y la vitamina E antioxidante. El aceite esencial de lavanda ecológico es conocido por sus propiedades anti-edad. Además, contiene moléculas activas muy aromáticas como linalool, acetato de linalilo, alcanfor y cineol. Junto con el aceite de argán ecológico que es rico en ácidos grasos y omega 6, nos ayudará no sólo a regenerar la piel si no que mejorará su elasticidad y nos aportará una mayor hidratación.

El olor del aceite esencial de lavanda es muy característico y lo notarás al aplicarte la crema en el rostro. Se le otorgan diversas propiedades que benefician al bienestar y a la relajación. Nuestra Lavanda se cultiva en Francia y se recoge en verano, el momento óptimo de su ciclo de vida.

Lo mejor de la crema anti-edad de Garnier BIO es que es apta para todo tipo de pieles, incluso las sensibles. Cuenta con una fórmula vegana sin ingredientes o subproductos de origen animal y con el certificado ecológico ECOCERT COSMOS ORGANIC. Además, en nuestro compromiso con el planeta, el 25% del vidrio del envase es reciclado y el cartón de su estuche es 100% reciclable.

Consejos para unos beneficios mayores junto con la crema antiarrugas

 Para una mayor luminosidad en la piel, puedes usar la crema anti-edad de lavanda Garnier BIO junto con unas gotas del aceite facial de lavanda de Garnier BIO. Aplícalo sobre la piel del rostro limpia y masajeando para una mejor absorción.

Para un cuidado más intenso de la piel, recomendamos usar también el contorno de cuidado de ojos anti-edad de lavanda de Garnier BIO.  Este cuidado de ojos, nos ayuda a hidratar y regenerar la piel del contorno de ojos aportando suavidad y brillo. Lo mejor es usarlo dos veces al día; una por la mañana y otra por la noche después de haber limpiado bien nuestro rostro.

Por último, recuerda mantener el rostro limpio siempre y, sobre todo, descansa. Dormir las horas adecuadas, ayudará a prevenir cualquier signo de edad.

Si las arrugas en los ojos te preocupan, ahora ya sabes algunos de los beneficios que existen para poder prevenirlas con una crema antiarrugas natural. Si tienes dudas, ¡compártelo con nosotros! Déjanos un comentario en nuestras redes sociales y estaremos encantados de ayudarte.

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