A medida que pasan los años, nuestro cuerpo cambia. Eso lo sabemos, pero nos cuesta asumirlo. Entonces, de repente, un día, mientras te peinas, algo llama tu atención y, ¡drama! ¿qué es esto? ¿canas? “Pero si aún soy muy joven!”, piensas. Con algo de paciencia, las ocultas entre mechones de tu cabello y sigues con tu vida hasta que en la peluquería te sueltan la frase maldita: “¡uy! pero cuántas canas tienes. ¡Qué raro! tan joven”.

Tras disimular, como puedes, comienza la etapa de la investigación para averiguar si es normal que tengas canas a los veintitantos.

¿Por qué aparecen canas prematuras?

Normalmente, las canas se asocian con la vejez. Aunque, socialmente, resultan atractivas en los hombres, lo cierto es que la aparición de éstas se produce, tanto en hombres como mujeres.

Precisamente, arrugas y canas están directamente relacionadas porque ambas son muestras del envejecimiento de la piel. Cada uno de los pelos que cubren tu cuerpo está programado para tener una vida (desde 3 hasta 6 años) y un color determinado. Este último depende de la melanina. A medida que el organismo envejece, la producción de melanina comienza a disminuir, lo que favorece la aparición de arrugas y la despigmentación del cabello, es decir, las canas.

Entonces, tener canas prematuras ¿implica un envejecimiento precoz? A nivel celular, sí porque el proceso es el mismo, pero ¡tranquila! Porque localizar gran cantidad de canas prematuras en tu cabellera no provocará que aparentes 70, sólo es una forma que tiene el cuerpo de mandarte alguno de los siguientes mensajes:

  • Niveles bajos de vitaminas del grupo B y minerales, como hierro o zinc. Para evitar que te sigan saliendo canas prematuras, incluye en tu dieta, nueces, piñones, almendras y chocolate.
  • El estrés. Las prisas y preocupaciones de la vida laboral pasan factura, tanto a nivel emocional como físico. Uno de los efectos más visibles es la proliferación de canas, ya que deteriora gravemente las células madre de los folículos pilosos. Por tanto, si tu trabajo o vida son muy estresantes, trata de realizar actividades con las que descargar toda esa tensión. ¡Diviértete!
  • La enfermedad del vitíligo. Esta afección provoca la muerte de las células que pigmentan la piel. Además de canas prematuras, la principal evidencia del vitíligo es la aparición de lesiones blancas en la piel.
  • Problemas de tiroides.
  • La herencia genética. Sin duda, uno de los mensajes más odiados porque no hay nada que puedas hacer para detener el avance de las canas prematuras.

Cómo mitigar el efecto de las canas prematuras

Tenemos una mala noticia… sí otra más. Ningún tipo de cana es reversible, pero eso no implica que tengas un pelo dañado. Aunque tampoco es cierto que el pelo cano no se cae (por lo que tendrás que seguir cuidando tu cabello), la despigmentación no trae aparejada una melena lacia y apagada. Asimismo, cada año que pasa, más de moda se pone el pelo blanco, por lo que si te salen canas prematuras, ¡lúcelas con orgullo!

Si la moda de la cana te parece maravillosa (pero para otras chicas, no para ti misma), puedes respirar aliviada, siempre te queda teñir tu cabello. ¡Los cambios de look nunca vienen mal!

Lo mejor que puedes hacer es mantener tu color natural, algo que lograrás con la gama Nutrisse, caracterizada por dotar tu melena de una coloración totalmente fresca y luminosa. Así que, ¡ya lo sabes! Combate las canas prematuras y aleja el fantasma del pelo dañado con Nutrisse.

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