Descubre cómo aplicar correctamente la protección solar a los más pequeños de la casa. ¡Y logra que no huyan cuando te vean con la crema!

Llega la hora de lidiar con la batalla de todos los años, perseguir con el bote de crema a los “trastillos” de la familia. Pues como es normal, son niños y no resulta fácil hacerles entender que tienen que parar por un momento y dejar que se les aplique esta capa de protección en su piel. ¡Te contamos cómo echarles crema de la mejor manera!

¿Cuanto más, mejor?

En algunos casos, es un poco complicado aplicarles la crema, porque son inquietos e impacientes y están deseando meterse en la piscina, o correr por la playa. Pero, al igual que nos ocurre cuando se trata de protegernos a nosotros mismos, los adultos somos los que solemos cometer los principales errores a la hora de echarles protector solar.

Aunque estos consejos sirvan tanto para grandes como pequeños, debemos prestar especial atención cuando se trata de ellos, pues su piel es mucho más delicada que la nuestra.

Muchas veces nos pensamos que cuanta más cantidad pongamos, el niño estará mucho mejor protegido y por más tiempo de los rayos solares. Pero no. Lo principal es tener claro, que, a lo largo del día, y más si el pequeño está expuesto a la radiación solar de manera prolongada y bañándose, debe repetirse la aplicación de cremas. Estos son algunos de los errores más comunes y los consejos para evitarlos:

  • Aplicar crema solar con el bañador puesto: y olvidar de las zonas que están cubiertas… Lo ideal es ponerles la crema por todo el cuerpo, antes de vestirles.
  • Poner la crema poco antes de que se metan al agua o cuando se llega a la playa: el más frecuente. Bajamos a la playa o a la piscina y toca hacer la ronda para todos los miembros de la familia allí mismo. Lo correcto es ponerles la crema media hora antes de salir.
  • Olvidar las zonas más sensibles: las orejas, los labios, las rodillas, el empeine y las manos también necesitan protección.
  • Empezar a aplicar la crema por las piernas: es aconsejable que comiences de arriba abajo, ya que la parte superior es la primera en entrar en contacto con el sol.
  • Renovar el spray solar cada 2h: esa es la indicación más importante, por eso hacemos hincapié, y más en los niños, pues ellos están constantemente corriendo y entrando y saliendo del agua y hay que renovarla con más frecuencia.
  • No aplicar crema solar en los días nublados: gran error que hacemos con ellos y con nosotros mismos. ¡No olvides que la radiación atraviesa las nubes!

Descubre la gama Delial, la protección solar más cómoda y eficaz

Con la gama Delial de Garnier, te lo ponemos muy fácil. Con nuestros cómodos sprays y pulverizadores, ¡los niños no huirán de ti! Por ejemplo, un producto perfecto es la pistola de crema de Delial. Con esta bruma protectora IP50+, los niños tendrán asegurada una protección de 10 contra los rayos UVB y UVA. Asimismo, también es resistente al agua y se absorbe rápidamente. ¡Ellos lo agradecerán porque odian la sensación pegajosa de la crema! ¡Se podrán bañar encantados y además es anti-arena!

La cosa cambia un poco cuando se trata de bebés. Ellos tienen una piel mucho más sensible y hay que protegerla mucho mejor. La crema no basta, por lo que es recomendable tener al bebé con ropa fresquita que cubra y proteja junto a la crema su pequeño cuerpecito.

Teniendo en cuenta estos consejos, ya podemos realizar una visita a la playa o a la piscina sin preocupaciones. Y es que Garnier, se preocupa por tu cuidado corporal ¡y por el cuidado de la piel de los más pequeños!

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