Después de pasar un verano intentando proteger nuestro cabello del sol, los efectos nocivos del cloro y demás, pensamos que el invierno está aquí para poder lucir de nuevo melena, ¡pero no! El frío de esta época del año también produce un efecto dañino en nuestro cabello y por esa razón, debemos adaptar nuestra rutina para poder lucir de verdad un pelo diez.

Si quieres saber cómo evitar que el frío acabe con tu resplandeciente melena antes de que acabe el año, quédate en este artículo. Te descubrimos unos sencillos pasos que debes seguir para recuperar tu cabello dañado por el frío y mantenerlo sano durante el invierno.

¿Cómo el frío daña tu cabello?

De manera directa, el frío afecta a tu cuero cabelludo. Durante las estaciones del año en que las temperaturas disminuyen, los vasos sanguíneos que riegan el cuero cabelludo se contraen, por lo que las glándulas sebáceas del cuero cabelludo no funcionan como deberían. Esto se traduce en un pelo más frágil, seco y encrespado, cosas que nadie desea.

Además, el frío nos obliga a encender la calefacción y a usar gorros y bufandas. ¿Te preguntas cómo esto afecta a tu cabello? ¡Te lo contamos! Al igual que en verano, el calor debilita tu cabello, el que se obtiene de la calefacción tiene el mismo efecto. De hecho, se ve aumentado por el constante contraste de temperaturas, -por la calle hace frío, llegas a casa y buscas desesperadamente calor-, y en muchos casos, la sequedad reinante en el ambiente.

Por su parte, el uso de gorros y bufandas para mantenernos calentitos suele provocar una indeseada electricidad estática en el cabello, roces y enganchones que lo debilitan y pueden llegar a romperlo.

Para contrarrestar el efecto del frío debemos apostar por una gama de productos nutritivos que den al pelo aquello que las bajas temperaturas le han quitado. Por esa razón, en Garnier contamos con la gama de Original Remedies Remedio de Arce, que tiene reparadora savia de arce y nutritivo aceite de almendras.

Además de nutrir y reparar, ¿qué otras cosas puedo hacer?

El cuidado de nuestro cabello no termina en la ducha, tras aclarar nuestro champú, acondicionador y mascarilla reparadora. El gran problema viene justo después, ¡hay que usar el secador! Aunque útil, esta herramienta de styling aplica una gran cantidad de calor de manera concentrada sobre el cabello. Para evitar que esto arruine tu melena, lo ideal es usar un protector de calor cada vez que uses un secador, unas planchas o unas tenacillas.

Estimular el cuero cabelludo es importante, especialmente en esta época del año, es fundamental. Dedica cada día unos minutos a masajearte con la yema de los dedos el cuero cabelludo. ¡No solo te resultará relajante, estimularás la zona para que el pelo se mantenga sano!

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