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Seguro que conoces el olor de la planta de lavanda, pero a continuación te vamos a contar los muchos beneficios para la piel gracias a sus propiedades antisépticas, limpiadoras, tonificantes y antifúngicas.

Usos de la lavanda para tu piel

Para la piel, es el ingrediente perfecto, ya que sirve para:

  • Combatir el acné. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias y antisépticas, ayuda a combatir las bacterias que causan el famoso acné. Sólo necesitas aplicar lavanda con ayuda de un algodón en la zona donde tengas acné y reducirá la hinchazón. Además, puedes mezclarla con mascarillas antiacné para un resultado más óptimo.
  • Evitar las arrugas. La lavanda actúa como revitalizador de la piel, ayuda a regenerar las células y mantiene el tejido firme.
  • Sanar heridas y quemaduras leves. Si te acabas de quemar, puedes aplicar unas gotas de aceite de lavanda sobre la zona afectada, te ayudará a desinfectar la herida y, posteriormente, a regenerar la piel. Por sus propiedades antisépticas, ayuda a la curación de las cicatrices gracias a que estimula la formación de células.
  • Calmar la picazón. ¿Alguna vez te ha picado un mosquito y te ha dejado dolorosas ronchas? El aceite de la lavanda al ser un antinflamatorio reduce la picazón, el enrojecimiento y la inflamación de la picadura.
  • Cosmetología. Por sus propiedades tonificantes, equilibrantes y relajantes se utiliza para pieles grasas. Además, ayuda a matar las bacterias de la piel, la limpia y cura sin obstruir los poros. Puedes aplicar lavanda por las noches antes de dormir. Sobre la piel, actúa como un tónico hidratante y antinflamatorio.
  • Reducir los eccemas. Mejora las afecciones cutáneas de los eczemas, calma el picor y reduce la inflamación.
  • Mejorar la varicela. La lavanda es muy útil para aliviar los picores y el escozor que causan las vesículas.

¿Cómo se produce la lavanda?

La lavanda se ha usado durante más de 2000 años para la elaboración de infusiones, esencias, aromatizadores, perfumes, entre otros. Se encuentra en la cuenca mediterránea, en zonas del África, Asia e India. En Europa, los campos de lavanda de la Provenza francesa son los más famosos y entre junio y julio, con su floración, se llenan de un intenso color violeta.

Idealmente la lavanda debería proceder de agricultura ecológica y de una fuente de abastecimiento sostenible, ya que, a través de la destilación por vapor, se asegura que las propiedades naturales de esta planta aromática se conserven de forma óptima.

¿Cómo estar seguro que la lavanda es eco?

Busca el certificado ecológico ECOCERT que garantiza que se trata de un producto ecológico, con ingredientes naturales y ecológicos y cuya producción ha tenido el mínimo impacto medioambiental posible.

Gracias a las propiedades de la lavanda, podrás cuidar de tu piel de forma sana y natural, garantizando que esté radiante e hidratada. Puedes aplicarla en tu rutina diaria de cuidado de tu piel sin ningún problema, incluso en las pieles sensibles. ¡Cuéntanos tu experiencia con esta planta aromática en nuestras redes sociales!

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