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La limpieza facial es un ‘must’ en nuestro día a día para conservar un cutis sano y libre de imperfecciones. Pero muchas veces, al limpiar nuestro cutis, cometemos muchos errores… En este artículo, te mostramos algunos de los más comunes para que la próxima vez que te limpies la cara, no los cometas de nuevo… ¡Toma nota y luce una piel perfecta con estas recomendaciones!

5 errores comunes de la limpieza facial diaria

  1. Exfoliar en exceso. Sin duda alguna, la exfoliación es una de los pasos más extendidos de la limpieza facial. Gracias a ella, se puede eliminar con eficacia la suciedad y las células muertas. Pero es importante saber que exfoliar la cara de manera continuada, puede irritar nuestra piel. La frecuencia recomendada es de una a dos veces por semana. En la gama Pure Active de Garnier, podrás encontrar exfoliantes como el Gel 3 en 1 Carbón o el Limpiador Integral 3en1.
  2. Temperatura del agua. Aunque probablemente recurras al agua caliente por lo agradable que puede resultar en la piel, esto supone un error grave. Las altas temperaturas pueden afectar a los aceites de protección natural de tu cutis y puede dar lugar a un exceso de piel seca o grasa. ¿La mejor opción? Opta por usar agua tibia o fría a la hora de lavarte la cara. Si decides usar agua fría, no sólo te servirá para despertarte mejor por las mañanas, además, activa la circulación y mejora el tono de  la piel.
  3. No eliminar bien todos los residuos. No aclararte bien la cara con agua puede llevar a la acumulación de residuos, y éstos pueden acabar cerrando los poros o secando tu piel. Por eso, procura enjuagar bien la cara después de la limpieza. Pon especial cuidado en zonas que se suelen olvidar, como por ejemplo la línea de la mandíbula, el inicio del cuero cabelludo y las fosas nasales. Para limpiar suavemente todo tipo de piel, te recomendamos utilizar la nueva Agua Micelar en Aceite.
  4. Frotar demasiado con la toalla. Lo único que vas a conseguir frotando demasiado es irritar la piel y enrojecerla. La mejor forma de hacerlo es dando suaves golpes hasta que la piel se seque completamente. ¡Y muy importante! La toalla tiene que estar limpia. De otro modo, estarías ensuciando la piel y la limpieza no habría servido de nada.
  5. No hay que olvidar hidratar después de la limpieza. Una vez que la piel está completamente limpia y libre de residuos, es importante hidratar el rostro. De esta manera, la piel sin impurezas absorberá mejor los nutrientes de la crema. ¿Un consejo? Aprovecha este momento para masajear el rostro. No solo disfrutarás de un momento relajante sino que, además, podrás reducir la hinchazón.

Aunque a primera vista pueda resultar fácil, la limpieza facial diaria es más compleja de lo que parece. Una vez sigas nuestros consejos, te acostumbrarás a seguir esta rutina y notarás la diferencia. Además, la gala Botánica tiene tratamientos para todos los tipos de pieles. Puedes escoger entre Agua de Rosas (para piel seca y sensible), Savia de Aloe (todo tipo de pieles) y Té Verde (piel mixta y grasa). Encontrarás en todas ellas tónicos, bálsamos y leches limpiadoras. Con ellas, la limpieza facial será fácil y rápida, y lo más importante, cuidarán y mimarán tu piel dejándola suave y reluciente.

Ahora que conoces nuestros tips para limpiar la cara y no caer en los errores habituales, cuéntanos si conocías alguno de ellos. Además, nos encantará escuchar tus trucos en nuestras redes sociales. ¡Cuéntanos cómo consigues una piel perfecta!

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