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Si tienes el pelo graso, seguro que has probado todos los remedios para acabar con el exceso de grasa. Si no has conseguido acabar con el problema, aquí te contamos los trucos que sí funcionan y que más te ayudarán a tener el pelazo que siempre quisiste.

El pelo graso puede ser una auténtica pesadilla para muchos. Suele dar un aspecto de suciedad que resulta incómoda, pero acabar con él es más fácil de lo que crees.

Elige bien con qué lo lavas, es importante

A la hora de lavarte el pelo graso, es importante que elijas un champú que cubra tus necesidades. Para ello, te recomendamos el Champú Original Remedies Arcilla y Limón. La arcilla tiene un gran poder absorbente que retirará el exceso de grasa mientras que el limón purificará la melena dejando una sensación refrescante. ¡Te engancharás!

Si bien el lavado del pelo graso es importante, también lo es que no abuses de él. Al someter la melena a un lavado excesivo, eliminarás al completo la grasa natural del pelo y éste intentará compensarlo generando más sebo. Aunque resulte complicado, intenta espaciar los lavados, al menos un día sí y otro no para equilibrar la producción de grasa del cuero cabelludo. Un truco para que no te cueste tanto es recogerte el pelo en los días entre lavados. Además de que el pelo parecerá más limpio, tendrás menos tentación de tocártelo, una de la razones más habituales de que el pelo se engrase.

Elige la mañana

El momento del lavado también es importante cuando hablamos de pelo graso. Aunque te guste disfrutar del momento de desconexión que supone ducharte por la noche, no te laves el pelo en ese momento. Es mejor que te lo laves por las mañanas ya que las glándulas sebáceas -encargadas de generar la grasa en el pelo- trabajan más por la noche. Así, si te lavas por la mañana, retirarás correctamente la grasa que se haya producido por la noche.

Controla la temperatura

Sabemos lo placentero que puede llegar a ser darse una ducha con el agua muy caliente pero no es lo más adecuado para el pelo graso. Una excesiva temperatura del agua puede abrir la cutícula en exceso y debilitar el pelo. El agua tibia permite abrirla lo suficiente como para limpiar el pelo en profundidad y retirar la grasa correctamente. El agua fría, por el contrario, cierra la cutícula por lo que no permite limpiar el pelo intensamente.

Tu pelo es lo que comes

A estas alturas seguro que sabes de la importancia de seguir una alimentación saludable pero quizá no sepas que lo que comes también tiene consecuencias en la salud de tu pelo. Por eso, debes evitar los alimentos con grasas saturadas como los fritos, el chocolate o la carne roja ya que provocan un aumento en la producción de sebo.

Recuerda que eres lo que comes, ¡pelo incluido!

Después de seguir estos consejos, seguro que se te hará mucho más fácil combatir el pelo graso. ¿Los has probado? ¿Qué es lo que mejor te funciona a ti? ¡Cuéntanoslo en nuestras redes sociales!

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