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Seguro que te ha pasado: intentas definir tu piel y descubresque unos días dirías que es “seca”, otros “mixta” (por esos brillitos que de repente ves en la zona de la frente) y otros, incluso, “grasa” o “sensible”.

Identificar nuestro tipo de piel a veces puede convertirse en una tarea complicada ya que, aunque en buena parte viene predeterminado por nuestros genes, hay agentes externos como las temperaturas extremas, la contaminación o el cambiar de maquillaje (incluso de tratamiento facial), que pueden tener efectos puntuales sobre la misma. Aunque te pueda resultar complicado, con estos trucos lo conseguirás. Es importante que sepas cuál es tu tipo de piel para elegir productos acordes a tus necesidades y seguir una rutina de cuidado de la piel que se adapte a su tipo.

Descubre tu tipo de piel con estos sencillos trucos

¿Estás preparada para identificar tu tipo de piel de una vez por todas? Recuerda tomarte tu tiempo y no saltarte ningún paso:

  1. Lávate bien la cara. Un día que estés en casa y sepas que no vas a salir en unas horas lava tu rostro suavemente con agua y jabón para eliminar las impurezas. ¡Aunque no las veas, están ahí!
  2. Sécala con la toalla a golpecitos. No frotes, ni restriegues al secar o podrás provocar enrojecimientos puntuales que afecten el resultado.
  3. No apliques ningún producto y espera media hora. Es el tiempo que necesita tu piel para recuperar su estado natural.
  4. Coge un espejo de mano y busca una zona iluminada. A poder ser al lado de una ventana a primera hora de la mañana cuando el sol aún no está muy bajo para evitar destellos.
  5. Ya estás lista para identificar las características de los diferente tipos de piel sobre tu rostro.

Recuerda que estás a punto de conocer a qué clase perteneces y por tanto de saber elegir por fin tu crema hidratante ideal ¡Adelante!

 

Tu piel es seca si…

Después de realizar correctamente los 5 pasos anteriores, ésta se muestra tirante, opaca, áspera, quebradiza, los poros son diminutos presentando incluso descamaciones por el desequilibrio entre la cantidad de agua y la escasa producción de lípidos, causa fundamental de la sequedad en la piel.

UN CONSEJO: Usa hidratantes poderosas, que recuperen la hidratación de la piel. La fórmula del Hidratante Nutritivo Botánica con Miel de Flores hidrata y nutrie intensamente la piel. Así, la piel recupera su elasticidad y confort. Además, gracias a su 96% de ingretiendes naturales y los antioxidantes de origen natural, la piel queda protegida de las agresiones externas.

 

 

Tu piel es grasa si…

Tiene brillo y un tacto aceitoso, poros dilatados, granitos y/o puntos negros. Especialmente en las aletas de la nariz observarás una textura resbaladiza o áspera.

UN CONSEJO: Evita los productos cremosos o grasos. Opta por hidratantes ligeras y ricas en extractos vegetales como el té verde, incluido, por ejemplo en el Hidratante Matificante Botánico con Hoja de Té Verde. Su fórmula reequilibra la producción de sebo y la matifica así que ¡adiós brillos!

 

 

 

Tu piel es sensible si…

Después de los 30 minutos transcurridos desde que has preparado la piel limpiándola correctamente y secándola suavemente, sigue presentando rojeces, irritaciones, tirantez o picor.

UN CONSEJO: Mantén la piel hidratada. La piel deshidratada es más vulnerable a infecciones, alergias e irritaciones. Prueba la fórmula de la Hidratante Calmante Botánico con Agua de Rosas , pensada para calmar la piel sensible y reducir su tirantez.

 

 

 

 

Tu piel es normal si…

Tiene los poros pequeños y cerrados, sin imperfecciones. Es una piel hidratada con un equilibrio adecuado entre grasa y agua. Desafortunadamente suponen una minoría pero si eres una de esas afortunadas, ¡recuerda cuidarla como se merece para evitar posibles futuros desequilibrios!

UN CONSEJO: Aplica cremas hidratantes y nutritivas para favorecer los procesos naturales de regeneración de la piel. La Hidratante Refrescante Botánico Savia de Aloe mantiene la piel 48 horas y te deja una sensación refrescante que ¡te volverá adicta!

 

Tu piel es mixta si…

Presenta zonas de piel seca y grasa, especialmente si esta última se concentra en la frente, nariz y barbilla (zona T). En esta zona suele presentar además poros dilatados mientras en las mejillas la piel tiene tendencia a mostrarse seca y sensible, incluso pudiendo aparecer rojeces. Se trata del tipo de piel más común.

UN CONSEJO: Escucha a tu piel. Algunos días la notarás más grasa y otros días más seca así que escoge los productos que se adapten a cada momento. La gama Botánica de Garnier tiene la Hidratante Matificante Botánico con Hoja de Té Verde, pensada para pieles mixtas.

 

 

Ahora que sabes qué tipo de piel tienes, deberás crear tu rutina de cuidado ad hoc. Si tienes alguna duda, puedes consultarnos en nuestras redes sociales. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

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